03/05/2006
[Fábrica de sonrisas]
Salió de casa bastante enfadada. Se había levantado con la hora justa, iba a llegar tarde al trabajo y para colmo estaba lloviendo. Esa mañana ni siquiera desayunó, y todo el mundo que la conocía sabía que si Julia no desayunaba, el día le iría fatal.
Salió del portal. Abrió el paraguas y se dispuso a andar. Iba ensimismada en sus cosas cuando, de repente, miró al frente. Un extraño que caminaba en sentido contrario al de ella, le sonrió. El día de Julia cambió y resultó ser una maravilla.
Ese extraño era Pedro, un chico de unos 27 años, apuesto, alto y con una gran sonrisa pintada en la cara. En el pueblo, nadie sabía nada de él, pero todo el mundo le conocía.
Le decían el “sonrisas”. Se pasaba el día caminando, con una sonrisa brillante y espectacular en su cara. Nadie podía explicarse el por qué de su permanente sonrisa. Y mucho menos se explicaban cómo conseguía alegrar el día a aquellas personas que recibían su sonrisa.
Sólo había una persona en todo el pueblo que sabía su verdadera historia:
-¿Qué tal Pedro? ¿Has sonreído a mucha gente? –Le preguntó Sofía.
-Pues la verdad es que sí… ¡No puedes imaginarte la cantidad de personas que están tristes en este pueblo! –Respondió Pedro.
-Se preocupan demasiado… El trabajo, el amor, los hijos, los complejos… A cualquier cosa le atribuyen un problema.
-Sí… Y lo peor de todo es que no se dan cuenta de la suerte que tienen por el simple hecho de estar vivos. V-I-D-A… ¿Te has dado cuenta de lo bonita que es esta palabra?
-Sí, pero su significado lo es más.
-Mucha razón tienes. Bueno, a mí no me importa seguir sonriendo a la gente. Es un simple gesto por mi parte… y consigo que una parte de ellos cambie para que puedan conseguir la felicidad.
-Cada día estoy más contenta de haberte conocido.
Pedro y Sofía se despidieron. Pedro se tenía que ir a trabajar. Y éste era su gran secreto: trabajaba en una fábrica de sonrisas. Allí, la magia florecía en cada rincón. Podían ver quiénes necesitaban una sonrisa para ser un poco más felices.
Daban clases para aprender a sonreír con magia. Aprender a tener una risa contagiosa y verdadera. Y, ¿sabéis quiénes eran los profesores? ¡Los niños! Y es que no hay sonrisa más sincera que la de un niño.
Pedro y sus demás compañeros mágicos iban cada día por las calles del pueblo sonriéndole a la gente que necesitaba de su magia. Poco a poco, consiguieron que todos los habitantes fueran felices.
Un día, la fábrica, sus empleados y Pedro desaparecieron. Sofía nunca lo volvió a ver. Se dice que se trasladaron a otro lugar, para poder ayudar a otras personas a que sean más felices.
Si mañana alguien te sonríe por la calle, ya sabes dónde está Pedro y su fábrica de sonrisas.
01/05/2006
El reloj de la felicidad.

Hace muchos meses que cerré esta página. La falta de tiempo y la ausencia de la musa hicieron que abandonase este rincón mágico. Pero, he decidido volver a escribir. Supongo que hasta que no me vuelva a acostumbrar a pensar historias, lo que salga de mi mente ahora mismo dejará mucho que desear.
Pero tiempo al tiempo. Espero veros por aquí :) He vuelto.
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El reloj de la felicidad.
Ángela se podía pasar horas y horas sentada frente al reloj que un día trajo a casa su abuelo Alfonso.
Cuando ese reloj llegó a su casa, era el doble de alto que Ángela (hay que tener en cuenta que ella sólo tenía 7 años). Era de madera oscura y brillante. Cuando Ángela lo miraba, parecía que veía a alguien serio, imponente, majestuoso. Pero conforme iban pasando sus tic-tac, la sensación de Ángela cambiaba completamente.
Hace mucho tiempo, Alfonso le contó la historia de ese reloj:
-Es un reloj muy antiguo. En la época de la Guerra Civil, me trajo mucha felicidad en aquellas horas de amargura. –Comenzó a explicar Alfonso.
-¿Y cómo puede traer un reloj felicidad? Sólo es un trozo de madera. –Replicó Ángela.
-Es un trozo de madera para aquellas personas que no saben apreciar los detalles de la vida. Para aquellos ojos que no alcanzan a ver la maravilla de la magia.
-¿Es un reloj mágico?
-Calla, niña, y escucha atentamente. Este reloj me lo dio mi abuelo. Así que ya puedes imaginarte cuántos años hace de eso. En su día, me explicó cómo el ir y venir de sus agujas podían ayudarme en mis momentos oscuros.
Si algún día sentía miedo, sólo tenía que sentarme frente al reloj y conseguir acallar todos los ruidos de fuera. Tic-tac… Tic-tac… Tic… Así hasta que sólo escuchase el paseo del segundero por los números romanos. Poco a poco mi temor se apaciguaría y la sensación de tranquilidad y seguridad me invadiría.
Pero no sólo me ayudaría en mis momentos malos. También cuando sintiese felicidad, sus agujas me servirían para que esa dicha la mantuviese más tiempo en mí. Un reloj mágico, sin duda.
Y ahora lo tenéis vosotros en vuestra casa. Lo que pasa es que tus padre, cuando eran niños, no aprendieron a creer en la magia. Pero estoy seguro de que tú si creerás en ella…
Ya ha pasado mucho tiempo desde que su abuelo le contase esa historia. Lo mejor de todo es que tenía razón: le ayudó cuando sentía miedo, tristeza, alegría, nerviosismo… Era un bálsamo para ella en cualquier situación. Pero después de muchos años, el reloj debía cambiar de dueño. El reloj tenía que seguir ayudando a las personas. Se tenía que dirigir hacia otro destino.
Hace dos meses, mi abuela Ángela me lo trajo a casa. Sabía que yo siempre he creído en la magia. Y ahora su tic-tac suena en mi salón.
14/11/2005
Si Peter Pan viniera...
Si Peter Pan viniera a buscarme una noche azul,
que me sorprenda a oscuras. Por favor, que no de la luz,
no vaya a descubrir que suelo mentir
cuando juro ser aún ese niño.
Quién le va a contar que la gran ciudad
no dejó ninguno ninguno, ni uno vivo.
Estrellas fugaces, mi más breve instante, respiran el humo,
escuchan el mudo rumor que nace en sus vientres.
Fueron arrojados al acantilado
de la cruel favela,
huyen de las hienas, de escuadrones de la muerte.
Si Peter Pan viniera a buscarme una noche azul,
que se extingan los soles, ¿dónde diablos te esconderás tú?
Mowgly coserá botas en Ceilán,
no escuchará rugir de noche a Bagheera.
Tom Sawyer reirá tras el humo del crack
si en esta redada logra salvar la vida.
Si Peter Pan viniera a buscarme una noche azul,
que nos sorprenda a oscuras, por favor apaga la luz.
Si quieres evitar que en la tempestad
le queme la fiebre de niños ancianos.
Quién le hará entender que al amanecer
cierran con grilletes sus ojos cansados.
Niños que perdí, a los que mentí,
gritan a lo lejos, arañan el hielo de la luz de la mañana.
Niños con espinas, con cuencas vacías,
que te lanzan piedras,
tiñen las sirenas de todas las ambulancias
28/09/2005
Abandono Blogia
http://perso.wanadoo.es/littleprincess
Espero veros por allí :) Aunque ya sabéis que hata que no comience la uni no escribiré todos los días.
Un besazo y mil gracias!!!!!!
29/08/2005
[Ahora sí]
Un año y ocho meses... O dos años y siete meses, según se mire. No me arrepiento de nada de lo que he vivido junto a ti. Bueno, de algunas cosas que hice al principio de nuestra relación... Ya sabes.Sé que te ofendí con mi comentario. Ya te dije que no lo hice a mala intención y si escribí lo que escribí fue porque pensé que no te lo tomarías tan mal. Te pido perdón, aunque ya lo hice anoche.
Hemos vivido muchas cosas buenas y cosas malas. Hemos aprendido muchísimo el uno del otro. Yo no he sabido rectificar a tiempo y aprender de mis errores contigo, pero sé que esta relación tan larga me servirá muchísimo a lo largo de la vida.
Siempre tendrás un sitio de honor en mi corazón y en mis pensamientos. Ambos hemos decidido decirnos adiós y pasar la página. No sé qué me espera en este nuevo capítulo. Espero que en el tuyo seas mucho más feliz que el has compartido conmigo.
No puedo echarte nada en cara, excepto el hecho de que me has hecho muy feliz durante mucho tiempo. Jamás volveré a sentir lo que sentí cuando te vi por primera vez. ¿Te aucerdas? Yo jamás lo olvidaré. Fue el día más especial de mi vida.
Te deseo lo mejor, de todo corazón. Que la felicidad te acompañe a cada paso que des. Y espero que puedas perdonarme todas esas veces que te hice daño.
Ahora sé que esto es una despedida porque ambos lo hemos decidido. Pero aún así, tengo la esperanza de que nuestros caminos se vuelvan a cruzar en un futuro. No como novios, pero sí como amigos que se quisieron mucho y aún guardan algo de cariño.
Así que sólo me queda decirte hasta luego. Seguro que nos volveremos a ver.
Sé feliz. 4ever...
28/08/2005
[Días de verano]
para borrar del pasado el daño que te hice yo
Sin besos de despedida y sin palabras bonitas
porque te miro a los ojos y no me sale la voz
Si pienso en ti siento que esta vida no es justa
Sipienso en ti y en la luz
de esa mirada tuya
No quedan días de verano el viento se los llevó
un cielo de nubes negras cubría el último adiós
fue sentir de repente tu ausencia como un eclipse de sol
¿por qué no vas a mi vera?
Si pienso en ti siento que esta vida no es justa
Si pienso en ti y en la luz de esa mirada tuya
esa mirada tuyaaaa...
Es de esos días de verano
vivo en el reino de soledad
nunca vas a saber como me siento
nadie va a adivinar como te recuerdo
Si pienso en ti y siento que esta vida no es justa
si pienso en ti...
esa mirada tuya (x2)
No quedan días de verano (x4)
***
Sigo habituándome a mi regreso. Os dije que hasta la semana que viene no me pondría a escribir. Tampoco sé qué día volveré al 100%. De todas formas, cuando vaya a la universidad, allí podré conectarme por las mañanas para actualizar. Ahora mismo tengo que ir a los cyber, y el dinero... ejem.
Estoy feliz. He pasado de página en muchas cosas y aunque cuesta mucho al principio, sé que me mantendré firme en mi decisión. Me siento bien conmigo misma. Veo el futuro con otros ojos y vivo el presente con más intensidad.
Os he dicho que busco trabajo desesperadamente? xD
27/08/2005
29/06/2005
[Hasta luego]
Pero volveré en otro lugar que no sea blogia. Pondré aquí la dirección del nuevo blog, que por cierto lo he diseñado yo :p (mi primer lay!!!)
Espero que paséis un buen veranito y que seais muuuy malos.
(Nimue, Bruixeta, me pondré en contacto con vosotras antes de que llegue agosto para deciros cuando voy a Alicante y quemamos la ciudad, vale? :) )
Besitos y gracias por todo.
28/06/2005
[¿Puedo ayudarte?]
Le preguntó aquél extraño.
Sofía se secó las lágrimas de la cara y respondió apenas con un hilo de voz.
-No... Gracias... Nadie puede ayudarme.
-¿Pero has intentado pedir ayuda? Tal vez yo pueda, y te sorprenda.
-Lo he pedido a gritos, pero parece ser que todos se quedaron sordos. No me gusta mi vida. Tengo un trabajo en el que me humillan y encima cobro 400 euros puercos. Mi familia está demasiado ocupada para saber siquiera de mí...
-Bueno, tienes razón. Yo no puedo ayudarte. Pero sé de alguien que sí podrá hacerlo. Es más, es la única persona que conseguirá cambios en tu vida. Y esa persona eres tú. Eres la única persona que puede hacer que tu suerte cambie. Si no te gusta tu trabajo... ¿has buscado otro? Si tu familia no tiene tiempo para saber de ti... ¡Llámalos y así sabrán! Y si no te gusta nada de lo que te rodea, haz todos los cambios que puedas para que te guste a partir de hoy mismo.
Ambos se quedaron callados. Sofía rompió aquél silencio con un “gracias”. Después se despidieron y se marcharon cada uno para sus respectivos lugares.
Sofía, mientras caminaba hacia su casa, pensó en lo que le había dicho aquél hombre.
“Tiene razón... Estoy haciendo de un grano una montaña... Todo podría ser más fácil. Y por consiguiente, mejor. Si no me gusta mi trabajo, ¡me busco otro! Lo tengo todo al alcance de mi mano y no hago nada por cambiarlo... Definitivamente soy tonta”.
A partir de aquella conversación con ese hombre extraño, todo cambió para Sofía.
27/06/2005
[Juntos...]
El brillo en la mirada de Antonio aquella mañana, era distinto al resto de los días de su monótona vida. Se levantó temprano para prepararle el desayuno. Le puso una rosa en un vaso con agua y se lo llevó a la habitación a duras penas.Aquél 21 de febrero, Antonio y Carmen hacían 60 años de casados. Toda una vida juntos. Vieron pasar soles brillantes, días lluviosos, baches que parecían imposibles de superar, momentos mágicos, segundos de felicidad, eternos minutos de complicidad. Toda una vida...
Tenían ya 85 años y sus huesos ya estaban resentidos ante el paso del tiempo. Carmen no podía levantarse de la cama. Hacía ya meses que sus piernas decidieron no continuar caminando con ella. Pero aún así, Carmen sonreía cada mañana al ver todo lo bueno que le rodeaba. Unos nietos encantadores, unos hijos felices y... Antonio.
Llamó con un golpe flojo a la puerta de la habitación.
-¡Pasa! –Respondió Carmen desde dentro.
Antonio entró con una sonrisa y una bandeja con un suculento desayuno.
-¡Vaya! ¿A qué se debe esta sorpresa?
-A los 60 años maravillosos que me has hecho pasar junto a ti.
Antonio le dio un dulce beso en la frente a Carmen. Parecía increíble que la pasión no desapareciese en ningún momento. Se amaban con la misma intensidad que el primer día.
-Cómo pasa el tiempo Antonio...
-Sí, pero aún nos quedan unos años por dar guerra –Rió.
-No sé Antonio... Estoy muy mayor, y siento que la vida comienza a abandonarme.
-No digas eso, por favor... Inspiras vitalidad con sólo mirarte.
Antonio intentaba animarle, pero hasta ella se dio cuenta de que mentía. Los ojos de Carmen delataban que la vida se le estaba apagando. Pero no quería ni pensarlo. Jamás sabría continuar si ella no estaba a su lado. Carmen se tomó el desayuno y puso la flor en la mesilla de noche. Sacó fuerzas y se incorporó un poco más para poder abrazar a Antonio.
-Te quiero. Siempre lo he hecho, y siempre lo haré. –Dijo Carmen.
-Y yo a ti.
Carmen cerró los ojos y se durmió. Antonio permaneció junto a ella durante un rato. La inmensa calma que reinaba en aquella habitación, le inquietaba. Sabía lo que había pasado, pero no reaccionaba. Carmen había cerrado los ojos para no volver a abrirlos.
Días después, Antonio soñó con Carmen. Volvió a verla en sus sueños. Caminaba... Se abrazaron y se agarraron las manos. Comenzaron a seguir avanzando en su camino y no rompieron la promesa que se hicieron 60 años atrás: “Te seguiré amando incluso después de la vida. Iré contigo a dónde tu vayas”.
***
Un breve resumen del fin de semana:
MyeC & Dynaheir

4D4 & Dynaheir & MyeC




































